Con nuestros gestos, nuestras maneras damos a entender cosas y hablamos con un lenguajes más allá de las palabras. Algunos estudian este tipo de lenguaje gestual pero otros en cambio, a penas le dan importancia.
Hoy un profesor de inglés ateo y de la Escuela de Idiomas, me comentó que las ideas bíblicas están en todos nosotros y que nos vienen de atrás. No solamente se refería aquí en España, sino también en otros países, léase que sobretodo habla del Reino Unido.
La idea de Dios, es una idea que trató Santo Tomás, o mas bien Tomás de Aquino, quien estableció las vías tomistas para llegar a Dios. Con él, muchos otros autores procuraron delimitar la existencia de la idea de Dios.
Se han hecho estudios que demuestran que la idea de Dios no parte, ni va de generación en generación entre los seres humanos, sino que se probó poniendo a un ser humano joven y todavía muy niño, que no sabía hablar ni leer, en un lugar apartado de los demás seres humanos. Y un buen día este joven estaba adorando al cielo y había en él ya una idea de Dios.
Ya no de Dios, sino de dios con minúsculas. Porque Dios es una idea mucho más profunda y trascendental.
Desde el punto de vista de la inducción, Dios es el origen y el objetivo. Y solamente así se puede explicar su existencia. Es decir, desde sí mismo. Todas las demás explicaciones resultan al hombre común erróneas, porque es imposible comprender a Dios si Dios no desea que le comprendan. Y si lo desea, hay que pensar en su línea para poder comprenderle. La única manera sería acercándose a Él y dejando que Él guíe a ese conocimiento tan profundo y trascendental. Pero para muchos, real.
Desde el punto de vista de la inducción, Dios es el origen y el objetivo. Y solamente así se puede explicar su existencia. Es decir, desde sí mismo. Todas las demás explicaciones resultan al hombre común erróneas, porque es imposible comprender a Dios si Dios no desea que le comprendan. Y si lo desea, hay que pensar en su línea para poder comprenderle. La única manera sería acercándose a Él y dejando que Él guíe a ese conocimiento tan profundo y trascendental. Pero para muchos, real.
La Fe es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve. Libro de Hebreos capítulo 11 y versículo 1.
Si un profesor ateo dice que todos tenemos en nuestra ideología ideas divinas, será por algo.
¿Qué pensáis? La pelota está en vuestro tejado.
D.M.
D.M.