sábado, 28 de enero de 2012

El plano mental

Hoy he experimentado con uno de mis alumnos, el uso del plano mental. Lo que viene siendo un escenario imaginario en el que ponemos unos personajes, un fondo y un contexto. No tiene porque tener acción, pero podemos usarlo con o sin ella, dependiendo de nuestra facultad imaginativa. 

El plano mental sirve para resolver problemas sin necesidad de hacer un cálculo de las variables complejo, dejando a nuestro cerebro actuar de manera automática tal y como lo hacemos en la vida real. 

Si un individuo con un mínimo de capacidad de abstracción es capaz de realizar una imagen visual mental y dotarla de vida a su antojo, moviendo y jugando con los personajes; también, si lo ejercita podrá, no solamente actuar sobre seres, sino también sobre objetos transformando así el propio escenario y reduciéndolo, o ampliándolo, cambiándolo, añadiendo o quitando. De un plano podemos construir una imagen en tres dimensiones y añadir incluso una cuarta. Parece un absurdo pero el cerebro humano es la máquina más maravillosa que haya podido encontrar el ser humano.

Amigo la máquina más maravillosa que existe está en ti. Úsalo bien. Así un plano mental, se puede convertir en un mapa mental, en un globo mental, dependiendo de la capacidad de la persona para emplearlo. 

Mi alumno pudo resolver un problema de matemáticas en menos de medio minuto. Es cierto que era un problema simple, pero dotado de espacio, personajes y en un escenario particular. La cantidad de recursos que el cerebro tiene que usar cuando tiene que cambiar el modo de entenderlo empleando elementos desconocidos o ambiguos es muchísimo mayor que si se emplean elementos conocidos y típicos. 

Diseña tus planos y resuelve.

D.M. 


miércoles, 25 de enero de 2012

Idelogía Sumergida

Todos tenemos unas tendencias en nuestra manera de pensar y de expresarnos. El conjunto de todo ello conforma nuestra ideología, que en definitiva, no es solamente lo que pensamos y sí es también lo que hacemos.

Con nuestros gestos, nuestras maneras damos a entender cosas y hablamos con un lenguajes más allá de las palabras. Algunos estudian este tipo de lenguaje gestual pero otros en cambio, a penas le dan importancia.

Hoy un profesor de inglés ateo y de la Escuela de Idiomas, me comentó que las ideas bíblicas están en todos nosotros y que nos vienen de atrás. No solamente se refería aquí en España, sino también en otros países, léase que sobretodo habla del Reino Unido.

La idea de Dios, es una idea que trató Santo Tomás, o mas bien Tomás de Aquino, quien estableció las vías tomistas para llegar a Dios. Con él, muchos otros autores procuraron delimitar la existencia de la idea de Dios.

Se han hecho estudios que demuestran que la idea de Dios no parte, ni va de generación en generación entre los seres humanos, sino que se probó poniendo a un ser humano joven y todavía muy niño, que no sabía hablar ni leer, en un lugar apartado de los demás seres humanos. Y un buen día este joven estaba adorando al cielo y había en él ya una idea de Dios. 

Ya no de Dios, sino de dios con minúsculas. Porque Dios es una idea mucho más profunda y trascendental.

Desde el punto de vista de la inducción, Dios es el origen y el objetivo. Y solamente así se puede explicar su existencia. Es decir, desde sí mismo. Todas las demás explicaciones resultan al hombre común erróneas, porque es imposible comprender a Dios si Dios no desea que le comprendan. Y si lo desea, hay que pensar en su línea para poder comprenderle. La única manera sería acercándose a Él y dejando que Él guíe a ese conocimiento tan profundo y trascendental. Pero para muchos, real. 

La Fe es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve. Libro de Hebreos capítulo 11 y versículo 1. 

Si un profesor ateo dice que todos tenemos en nuestra ideología ideas divinas, será por algo. 

¿Qué pensáis? La pelota está en vuestro tejado.

D.M.